sábado, 31 de mayo de 2014

LA LLUVIA




Joaquín Canto


La lluvia golpeaba fuertemente los cristales cuando decidió encender la televisión, aquellas imágenes golpearon su cara, las máquinas excavadoras levantaban las ruinas de aquella ciudad maltratada por los bombardeos y entre los escombros aparecían los cuerpos de 3 niños, pensó que el mayor de esos tres cuerpos no podía tener más de 16 años.

Junto a los cuerpos de 2 de los niños se veían 2 kalashnikov, el tercer niño sostenía el arma entre sus manos, fuertemente, como el balón que tantas veces había visto sujetado por otros niños más afortunados.

Estuvo durante 3 horas viendo aquel programa, por el pasaron tertulianos hablando de intereses económicos, intereses políticos, intereses geográficos, hablaron de radicalidad, de falta de cultura…pero en esas tres horas no hubo ni un comentario sobre los niños, sobre sus familias, sobre lo que estarían pasando sus madres.

Se levantó del sofá en el que se había dejado caer y se asomó al amplio ventanal, desde ahí veía la amplia plaza vacía, prácticamente inundada, la lluvia cada vez era más intensa, el cielo parecía estar a punto de romperse. Se quedo ensimismado, con los ojos puestos en el centro de aquella enorme plaza, se imaginó a esos niños corriendo por ella, riendo, jugando.

El teléfono le hizo volver a la realidad, desde el otro lado de la línea uno de sus principales colaboradores le decía que tenían que reunirse de urgencia.

Al cabo de 2 horas estaban reunidos en aquella sala, su cara ya estaba desencajada y preguntó directamente -¿lo habéis visto?.

Claro que lo habían visto, por eso la reunión le dijeron, había que hacer un comunicado, posicionarse, los golpistas estaban a punto de tomar el poder, hablaron de intereses económicos, políticos, geográficos…y ni un comentario sobre los tres niños, -¿pero no habéis visto a esos niños? Por supuesto, le dijeron, pero eso ahora no era lo importante.

No era lo importante, no era lo importante, esas palabras se instalaron en su cabeza, no podía dejar de oírlas, sus colaboradores seguían hablando, cuando rompió su silencio, -Lo siento, no puedo, es superior a mí.

Aquellos hombres no lo entendían, habían visto imágenes más duras, más crueles, estaban ya acostumbrados, incluso él había estado en ciudades más masacradas, -¿Qué pasa?

-Dimito, lo dejo, no es posible que lo haya permitido.

El silencio se adueñó de aquella habitación, los truenos cada vez eran más fuertes y la lluvia golpeaba intensamente el cristal, -¿y qué vamos a decir?

-La verdad, dijo, y mientras se quitaba la sotana blanca, añadió, -Qué he perdido la fe.

martes, 27 de mayo de 2014

¿adónde vas Europa?





Numerosas voces lo vienen alertando desde principios de los 90 aproximadamente, y el pasado domingo todo se convirtió en una terrible realidad; sí, me refiero al auge de la ultraderecha en todo Europa, y que tan patente quedó en los resultados electorales.

Bien se podría aplicar para todos estos partidos la famosa proclama utilizada por los nazis en las elecciones del 1933 y que supusieron el ascenso al poder de Adolf Hitler: Deutschland erwacht (Alemania, despierta). Salvando las distancias y teniendo claro el diferente contexto, estos partidos de la ultraderecha europea, utilizan mensajes directos y con mucha carga emocional para captar a toda esa masa social desencantada con la Unión Europea y con sus políticas sociales.

Existe un problema de raíz con todos estos partidos y la forma con que se deberían de combatir desde las instituciones. Realmente nunca las demás fuerzas políticas los han tomado en serio; allá por el 2000 irrumpió en el espectro europeo un tal Jörg Haider, presidente del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), consiguiendo el gobierno de la provincia austríaca de Carintia, llevando a cabo una política ultranacionalista y arrinconando a la minoría eslovena. Desde la UE la respuesta fue muy tenue, algo sorprendente si se analiza que fue el primer gobierno con una ideología ultranacionalista en la Europa Occidental desde el fin del nazismo y el fascismo en la II Guerra Mundial. 

En mi opinión, aquí fue el punto de partida para el resurgimiento de estos partidos de ultraderecha, una respuesta muy débil por parte de las instituciones europeas democráticas con capacidad legislativa (en palabras de Durao Barroso “cada estado miembro tiene una legislación en esta materia, aunque la Comisión europea no dudará en utilizar todos los mecanismos a su alcance”, cargándose él sólo el principio de derecho comunitario sobre un tema tan peliagudo como es la ultraderecha y dejando un vacío institucional que es aprovechado por estos partidos para entrar en las instituciones) junto con el posterior fracaso del proyecto europeo, derrotado por una crisis económica e institucional sin precedentes, que ha llevado a la pobreza a numerosos europeos y que no creen ya en ese proyecto que se hizo realidad en Maastrich. 

Los líderes de los partidos de extrema derecha han actualizado el discurso del pensamiento de los nostálgicos de los años 30. Han conseguido disfrazar esta ideología ultra con trajes de chaqueta y normalización política, no hay más que ver a Marine Le Pen, siendo la primera fuerza política en Francia y la más valorada de todos los políticos galos. Estos partidos tienen un mensaje claro: antieuropeísmo, xenofobia y sobre todo un racismo contra toda clase de minorías étnicas junto con una potente islamofobia, formando un cóctel explosivo. Sus armas: el populismo y la búsqueda de chivos expiatorios a quienes culpar de todo lo malo que pasa en Europa. No hay que olvidar que para los líderes de la Nueva Derecha Europea, así es como les gusta autodenominarse, no hay conquista del poder político si no hay conquista previa del poder cultural. 

Como mera información y para familiarizarse con ellos, voy a enumerar los principales partidos de extrema derecha que tendrán representación en la Eurocámara, y sus principales premisas:

· Frente Nacional. (Marine Le Pen): euroescepticismo y antiinmigración

· Partido por la Independencia del Reino Unido: euroescepticismo y ultranacionalista

· Amanecer Dorado (Grecia): nacional-socialista

· Jobbik (Hungría): ideología nacional-socialista

· N-VA (Partido Nacionalista Flamenco): fascismo y xenofobia. Independencia de Bélgica

· NDP (Alemania): nacional-socialista

· Partido Popular Danés (Dinamarca): antiinmigración 

· Partido para la Libertad( Geert Wilders, Holanda): anti UE y sus tratados de estabilidad presupuestaria

· Partido Auténticos Finlandeses: antieuropeo y anti países del sur de Europa por ser derrochadores

En noticias de esta mañana, ya se habla de que Marine Le Pen quiere formar un gran bloque para hacer un frente único en la Eurocámara, dejando de lado a los más “radicales”. Otra “táctica” más para hacerse cercanos a esa masa social trabajadora y “huir” de radicalismos. Puro marketing.

Bueno, me gustaría terminar con una frase que para mí, es bastante clarificadora para saber de dónde maman estos partidos de ultraderecha:

«la paz solo puede estar determinada por el imperio del orden de jerarquías selectivas» Benito Mussolini



Dejo una pregunta abierta: ¿En qué queda el respeto a la dignidad humana, libertad e igualdad, enunciados en el artículo 1.2 de la Constitución Europea?



Jorge (Coronel Mortimer)







































lunes, 26 de mayo de 2014

Chavs, chonis y clase obrera




  Hoy vengo a recomendar un libro. Esto no es una reseña ni una crítica o por lo menos no lo pretendo. El libro del que os hablo es Chavs.  La demonización de la clase obrera, de Owen Jones. Es un retrato riguroso, ilustrativo, de lo que significa ser clase obrera en el Reino Unido y cómo se ha ido demonizando a la clase trabajadora desde la irrupción del neoliberalismo con Margaret Thatcher y los siguientes gobiernos conservadores y neolaboristas. Es una obra de fácil lectura para los no iniciados en los ensayos (no deja de ser un trabajo periodístico), aunque a veces se pueda perder en datos, números y testimonios. Esto último, los testimonios, es lo que da cuerpo al libro y lo que hace quedarte con la boca abierta en numerosas ocasiones. Hablan afectados, obreros, trabajadores, pero también lo hacen políticos de distinta cuerda, periodistas y demás representantes de clase media-alta. 

  Chav es un término que se utiliza para denominar a una subclase dentro de la clase trabajadora, lo que en España vendría a ser un cani o una choni. ¿Alguien se sentiría orgulloso de sentirse clase obrera si desde los medios, los sucesivos gobiernos, etc. te están bombardeando constantemente con la zafiedad de esa subclase? Los chavs son vagos, maleducados, alcohólicos, violentos. Así nace el odio de clase, la demonización. Hace años la working class  era “la sal de la tierra”, ahora ha pasado a ser “la escoria de la tierra”. La clase obrera es un sitio del que escapar, no se puede estar orgulloso de pertenecer a ella. “Ahora todos somos de clase media”. ¿Os suena de algo? El proceso iniciado por Thatcher desde los 80 y los sucesivos gobiernos tanto conservadores como laboristas tienen un claro paralelismo con España, desde la “modélica Transición” hasta el desastre que vivimos. Owen Jones se centra en Inglaterra pero se podría explicar claramente lo que ha sucedido en España con tan solo cambiar nombres y alguna fecha. La desindustrialización, el paro subsiguiente, el cierre de minas, la derrota de los sindicatos, los derechos laborales más básicos se van al garete, recortes en educación, sanidad… 

  Objetivo conseguido. Trabajos duros pero bien pagados han desaparecido. El que conserva el trabajo tiene miedo a perderlo por la ausencia de sindicatos que velen por su seguridad. El que no tiene empleo sólo puede aspirar a algún trabajo mal remunerado en el sector servicios. Y todos ellos preocupados por la tan cacareada “ola de inmigración” que viene a quitarles el trabajo y las ayudas sociales. Caldo de cultivo para la extrema derecha, pues la clase trabajadora se siente huérfana de referentes de izquierda. El partido laborista, creado para defender los derechos de los trabajadores, cambió su discurso por uno más enfocado a las clases medias. Empleo y vivienda, reclamaciones básicas de la clase obrera, sustituidos por el derecho a emprender. Ya sabes, si no quieres ser un chav, choni o cani, has de emprender, ése es el camino.
  Demasiados paralelismos, ¿verdad? Del orgullo de pertenecer a la clase obrera, al colectivo, a querer huir de ella, al individualismo. Ambición, riqueza, pertenencia a la élite. Quien no sale de la pobreza es porque no vale o simplemente no quiere. Nos bombardearon con comprarnos un piso e hipotecar nuestra vida con sueldos de miseria y ahora que ya no se puede nos llenan la cabeza con emprendimiento. Nadie va a venir a ofrecerte trabajo, por lo tanto créalo tú. Olvídate de que “la clase política” vele por tus intereses, cuida tú de los tuyos. Discurso hegemónico de la burguesía, al fin y al cabo.

  No quiero desgranar nada más del libro. En mi opinión tiene algún que otro fallo, como el sobreuso del término “clase media” cuando podría utilizarse burguesía, y que en ningún momento se habla del colonialismo británico, pues el Reino Unido es el paradigma del imperialismo. 

  En definitiva, lectura recomendable para todo aquél que se denomine de izquierdas, accesible y certero retrato de la clase obrera inglesa y por extensión de la clase obrera occidental. Invita a reflexionar sobre el camino que ha tomado la mal denominada izquierda europea y las posibles soluciones. En palabras del autor, la obra es “una historia sobre la herencia de la derrota”. De nosotros depende convertirlo en victoria.

Dani @El_Taquillero

lunes, 19 de mayo de 2014

MIGUEL HERNÁNDEZ



                                                 
 

                                                                            ¿Por qué no lleváis dispuesta
                                                                             contra toda villanía
                                                                             una hoz de rebeldía
                                                                             y un martillo de protesta?



Llevo varios días intentando escribir unas líneas sobre Miguel Hernández, y a cada línea que escribo me arrepiento. Estoy frente al ordenador, con una libreta llena de frases y varios libros  gastados y viejos por el uso y me da vergüenza, he releído varios de esos poemas y siento una punzada en el corazón y mis ojos se llenan de lágrimas.

Vergüenza porque hablar de Miguel Hernández es hablar de dignidad, de solidaridad, de principios.
Vergüenza porque él nos enseño el poder transformador de la palabra, su función social y política en momentos tan duros como la Guerra Civil.
Vergüenza porque pretendo hablar de cosas que sólo con leerle ya quedan explicadas.

Mientras me planteo como poder abordar estas líneas, se produce en España un hecho, que para muchas puede ser una anécdota, pero que para mí está cargado de importancia. La editorial Anaya, una de las más importantes a nivel educativo en España,  publica un libro donde al hablar de la muerte de Federico García Lorca dice: “murió cerca de su pueblo, durante la guerra en España”, omitiendo que Lorca murió fusilado por el franquismo. También habla de la muerte de Antonio Machado y lo hace en estos términos: “Pasados unos años se fue a Francia con su familia, donde vivió hasta su muerte”, sin mencionar que Machado se fue al exilio y murió en Francia exiliado por el franquismo.
Resulta curioso que en 2014 se utilice para hablar de la muerte de Lorca unas palabras, que recuerdan demasiado a las que en 1940 hablaban de su muerte en su acta de defunción: “Murió a consecuencia de heridas producidas por hechos de guerra”
Este hecho es lamentable y nos muestra una vez más que este país llamado España tiene un verdadero problema con la memoria, con su historia, ya que nos encontramos otra vez con el intento de establecer la amnesia, el olvido del franquismo y la brutal represión, no faltaran los palmeros del régimen diciendo que para qué reabrir heridas, el problema es que es difícil reabrir algo que nunca se cerró.

Pocos días después la editorial Anaya, retiró todos los libros de esta edición, pero sin ningún tipo de arrepentimiento, sólo por la polémica generada.

Miguel Hernández también fue víctima de nuestra Guerra Civil y al igual que con Lorca y Machado podían haber endulzado su muerte.
Fue el poeta del pueblo, se sentía solidario con el pueblo oprimido, su poesía es imprescindible, contundente, necesaria en estos días.

En pleno s.XXI la realidad nos sigue escupiendo a la cara,  mostrándonos niños explotados laboralmente o niños soldados en varios países, sin futuro, sin esperanzas, pero estamos inmunizados, lo criticamos, lo condenamos y miramos hacia otro lado, cómo no recordar ese niño yuntero que Miguel Hernández retrataba en 1936:

“Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura”.

Las noticias nos hablaban el otro día que los comedores sociales de este país están cada vez más llenos, las familias no llegan a fin de mes, la pobreza aumenta, aunque los datos macro-económicos digan lo contrario, el hambre esta acechando a España, y el hambre es un arma para dominar al más débil:


“Tened presente el hambre: recordad su pasado
turbio de capataces que pagaban en plomo
aquel jornal al precio de la sangre cobrado
con yugos en el alma, con golpes en el lomo.
El hambre es el primero de los conocimientos:
tener hambre es la cosa primera que se aprende
y la ferocidad de nuestros sentimientos
allá donde el estomago se origina, se enciende.”

Miguel Hernández quería llegar a todo el mundo, al labrador, al jornalero, al obrero, a los hambrientos, sintió la necesidad de luchar por un mundo mejor, más justo, más libre, más humano, por eso cuando en 1936 el golpe de estado fracasa y se inicia la guerra civil, no duda en luchar a favor de la República, sus poesías durante la guerra son poesías directas, luchadoras, en “Vientos del pueblo me llevan” nos indica esa necesidad de luchar, de formar parte de la Historia:

“Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

¿Quién habló de echar un yugo
Sobre el cuello de esta raza?
¿Quién a puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
 ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula”

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
 tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas”

O esos versos ya inmortalizados, tan llenos de fuerza, versos que antes de encuadernarlos, los franquistas tras ocupar Valencia ordenaron destruir, afortunadamente se salvaron dos copias, que permitieron que llegasen a nosotros:


“Para la libertad, sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.”

Pero Miguel Hernández, como tantos, perdió la guerra, y los sueños de libertad desaparecieron de este país, para dar paso a años de miedo, de persecuciones, años de dolor, de fusilamientos, de fosas comunes, años de silencio, de cárceles, de torturas…
Miguel Hernández fue encarcelado y sentenciado a muerte,  pero las presiones de muchos intelectuales hicieron que se conmutara la pena a 30 años de prisión, pasó de cárcel en cárcel, enfermando de bronquitis, luego de tifus y finalmente de tuberculosis, lo que causaría su muerte en 1942 con tan solo 31 años.

Durante su estancia en la cárcel Miguel Hernández escribió una de los poemas más dolorosos que se han  escrito, el poeta recibió una carta de su mujer en donde le contaba que para dar de amamantar a su hijo, sólo comía pan y cebolla, Miguel Hernández lleno de dolor y rabia escribió:

“La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.”

Es difícil no estremecerse leyendo estos versos, versos que por desgracia podrían representar a demasiadas madres.

Quiero acabar con un poema que refleja la humanidad, el amor, la lucha, la ternura de Miguel Hernández, versos inmortales, versos que todos deberíamos llevar tatuados a fuego, palabras de un hombre que dignifica al ser humano, palabras tan llenas en tiempos tan vacíos:


“Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes”




Joaquín Canto.

viernes, 16 de mayo de 2014

¿Por qué nos lo ocultan?

Mi post de esta semana trata sobre el TTIP, en castellano Tratado de Libre Comercio (de aquí en adelante TLC) que se está fraguando entre los USA y la Unión Europea. 
Un TLC es un acuerdo entre varios países con el propósito de incrementar el volumen de intercambio de bienes o servicios. Básicamente consiste en reducir los impuestos a la importación, lo que permite a los ciudadanos comprar más baratos los productos extranjeros.
Lo primero que nos llama la atención es el por qué de tanto secretismo en torno a cómo se está llevando las reuniones y acuerdos para darle esa forma definitiva al TLC, máxime cuando la regla 1049/2001 obliga a las instituciones europeas a hacer públicos sus documentos. En este caso, estoy convencido de que todo este secretismo ha sido "impuesto" de una forma u otra por la parte negociadora estadounidense, bajo el beneplácito europeo, ¡faltaría más!
Si a ésto, le añadimos que las tarifas de intercambio entre USA y la UE, en torno al 3% y el 5%, son ya bastantes reducidas actualmente, a uno lo primero que le ronda la cabeza es que "hay algo más". Primeramente haré un análisis a nivel europeo, y luego me centraré en las reacciones que despierta en España este futuro acuerdo.
Ya han habido bastantes reuniones entre el eje Berlín-Washington-Bruselas para limar asperezas y aplacar voces discordantes. Dentro de este eje, el papel predominante lo ha adquirido el Comisario europeo de Comercio,señor De Gucht, quién defiende el TLC como el nuevo proyecto salvador de las pymes europeas, y que supondrá "una regulación más inteligente, la aplicación de estándares globales que permitirán extender a nivel internacional valores comunes de USA y la UE". Ante tal afirmación, me vienen a la cabeza dos preguntas: ¿realmente llevamos 22 años sin una solución para las pymes y un acuerdo con USA nos va a solucionar este problema endémico europeo? ¿la UE quiere utilizar como espejo los valores estadounidenses?.
 Sobre esto último, recuerdo que los USA no han firmado varios convenios con la OIT sobre libertad sindical, pero claro, un@ se gira a Europa y se cansa de escuchar los discursos de hay que reducir sueldos y desregularizar el mercado laboral....¿coincidencia? para nada, todo comienza a encajar.
Que el ministro de economía alemán (socialdemócrata) también sea otro garante de las bondades del futuro acuerdo no es coincidencia, la industria automovilística alemana paga 1.000 millones de euros cada año en las aduanas de EE.UU y claro, al "motor de Europa" le interesa una bajada en los aranceles, lo que le supondría poder competir con los automóviles japoneses y coreanos que entran en el mercado norteamericano. Siempre Alemania mirando por los interesas suyos particulares, pocas veces, desde la creación de la UE, ha mirado por interesa comunes europeos, y este es un claro ejemplo de que la UE es usada por Alemania en beneficio propio. 
Lo que más preocupa a los escépticos, entre los que me uno, son las políticas sobre los alimentos modificados genéticamente, si tendrán una entrada en la UE de forma masiva o no (en la UE se realizan análisis de detallados previos a que una empresa ponga un  nuevo producto en el mercado y saber así si es perjudicial para el humano o el medio ambiente, en el caso de los USA está regulación es muchísimo más laxa). También se teme una destrucción de la industria continental europea, una disminución de la protección laboral y prácticas lesivas al medio ambiente (como el fracking, ampliamente usado en los USA, y en claro retroceso en Europa por la presión social y por las últimas sentencias señalando a estas prácticas de extracción de gas como las culpables de los seísmos causados en las costas españolas). 
Pero lo más sorprendente de todo ésto, es la creación de Tribunales Internacionales de arbitraje donde las multinacionales podrán acudir para denunciar a los Estados cuyos gobiernos aprueben normas que atenten contra sus beneficios económicos presentes o futuros, es decir, se crearán una especie de supratribunal, si se me acepta la expresión, que estará por encima de la constitución europea o de cualquier constitución de cualquier estado miembro. Medida cuando menos sorprendente y muy poco democrática el subyugar beneficios económicos privados al bienestar de la sociedad en su conjunto. Una muesca más para los que hablan de democracia y son defensores de la UE como garante del bienestar del conjunto de la ciudadanía europea.
Por último, a nivel de nuestro país, solamente decir que PP y PSOE van de la mano en este asunto, el PSOE habla de no cruzar ciertas líneas rojas, pero eso se dice más cara a la galería que otra cosa. Izquierda Unida pidió que se sometiera a referéndum este acuerdo por parte del Gobierno, pero el Congreso de los Diputados lo rechazó. UPyD pide más claridad, pero defiende el tratado y para CIU considera óptimo el tratado,calificándolo como una de las mejores propuestas del presidente Obama. Para IU en palabras de José Luis Centella: "Teme que se traduzca en una invasión de empresas norteamericanas en España, devorando a pymes, y en un deterioro de las condiciones laborales en Europa, entre otras cuestiones".


Aquí les dejo un par de enlaces,tratando el tema desde diferentes puntos de vista:

http://www.emprendedores.es/gestion/libre-comercio-europa-estados-unidos

http://www.izquierda-unida.es/sites/default/files/doc/RESOLUCION_TLC_UE_EEUU_ConferenciaEuropa_Junio2013.pdf

Jorge (Coronel Mortimer)

lunes, 12 de mayo de 2014

Sobre la piel

   Mediando la treintena. Quién lo diría, joder. Parece que fue ayer, tal vez lo fuese, cuando sobre mi piel arenosa y engravillada correteaban docenas de pies saltarines como pelotas, redondas como canicas relucientes, como el sol que sale a mi espalda por levante, ese sol que desde mayo comienza a morder en la piel, la mía y la del que se atreve a jugar sobre mi anatomía cuadrilátera. Eso soy: un cuadrado flanqueado por cuatro edificios residenciales, cuatro brazos de ladrillo visto, siete alturas y no muy bonitos, para qué nos vamos a engañar. En dos esquinas hay placas que dicen que soy plaza. Yo prefiero llamarme parque. Parque soy desde que en medio me pusieron media docena de columpios, en la mitad de un foso de arena, redondo, a modo de ombligo, que hacía las delicias de los niños. Unos niños alegres, pese a sus rodillas peladas y ensangrentadas y sus manos negras. Mucha piel arranqué de esos enanos juguetones, impasibles al frío o el calor, el viento o la lluvia. ¡La lluvia! De qué manera me harían que cuando caían cuatro gotas pensaba que en cualquier momento me ahogaría. Inundado por una tormenta de verano y me quedaba solo una semana, mirando a hurtadillas a todo el que pasaba, incitándolo a jugar conmigo. Esos ansiosos jugadores estaban atados por la correa invisible de la mirada severa de sus padres, sentados a mi alrededor en esos bares de antes, grasientos, con una mezcla de olores densos, como el ajoaceite de las bravas y el Ducados del camarero apoyado en la barra. Sin embargo, nunca estuve solo del todo en aquella época. Siempre vino a hacerme compañía el chapoteador de botas de agua relucientes, la gimnasta con sus gomas elásticas, el gitanillo descalzo y despreocupado o el yonqui furtivo.

   Curiosa mezcla. Esto lo cuentas tan normal y no te creen. En mi infancia, mientras las niñas se columpiaban en mi ombligo de arena y los niños jugaban a fútbol, los yonquis se rompían las venas en las zonas verdes, detrás de palmeras, moreras y arbustos. Ya ves, tanto se escondían que algunos no encontraron la salida. Escondrijo y ataúd, por el mismo precio. Qué cosas, tanta vida e inocencia rodeada de podredumbre y muerte. Esta anormalidad era mi rutina. Mis niños me agujereaban la piel para jugar al guá y mis mayores parecían un colador, unos jugaban con los cromos y otros con el pegamento.

   Pero la paciencia se agota, se pierde, y los vecinos explotaron. Una patrulla ciudadana, una cuadrilla nocturna que corta el paso, un año de concentraciones con cargas policiales en mi brazo de poniente... El tratamiento surtió efecto, qué duda cabe. El agente tóxico desapareció, pero el miedo y el hastío ya se habían instalado. Mis compañeros de juegos ya no eran tales, crecieron y me cambiaron por otros juegos más pequeños y modernos, de los que ni un amigo te hace falta para estar horas encerrado en tu habitación. Muerto el perro, se acabó la rabia. Y menuda rabia: del libre albedrío a la soledad más absoluta. Alguna mierda de perro y una pelota de plástico el fin de semana eran mi única compañía.

   Pero el paso del tiempo hace su efecto y las hormonas también. Más pelo, más curvas, más centímetros. El silencio de años anteriores se fue trocando por electroflamenco, música techno y rap o rock, según la esquina. Las bicis eran más pesadas y ruidosas. Ya no era sólo el sol lo que me quemaba la espalda, también esas piedrecitas calientes, estrellas fugaces de aroma dulce y penetrante. Cualquiera de mi edad sabe de lo que hablo. Yo los recibí, por supuesto, con mis cuatro brazos abiertos. No se habían olvidado de mí, pero había cosas que no cuadraban. ¿Por qué nadie jugaba conmigo? ¿Dónde estaba la energía de años atrás? Hablar, fumar, hablar, bolsa de pipas, litro de cerveza. Y no hubo un solo cambio en años. Los hierros se oxidaron, los bancos se rompieron, los arbustos se secaron. Me abandoné, en resumen. Los niños se hicieron mayores definitivamente y nadie vino a relevarlos. Además, ¿quién querría jugar sobre mí? Un aspecto tan desaliñado echa para atrás a cualquiera. ¿Quién podría compararse con la confortabilidad de una habitación con tele y ordenador? Nadie sería tan osado. Los malos olores y algunos animales volvieron a hacerme compañía.

   Siempre he presumido de buena memoria, pero no alcanzo a recordar el día que vinieron a lavarme la cara y adecentarme. Apostaría que fue poco antes de una fiesta, de la democracia creo que la llaman. Afeitaron mis arbustos; rejuvenecieron mi piel, ajada y áspera, y la dejaron mucho más fina y limpia; taparon mi vientre anillado y lo sustituyeron por una alfombra plástica con columpios asépticos ausentes de metal. Un parque resucitado, en la flor de la vida, que dirían algunos. Me desperecé, ansioso de abrazar a nuevos mocosos brincando, a chiquillas vivarachas...

   Mi gozo en un pozo. Estaba como nuevo y como nuevo me quedé un lustro más. Tal vez, mi aspecto descuidado y mi pasado más lejano habían hecho mella en mis vecinos. Quiero pensar que siempre fui bueno o por lo menos lo intenté pero, quién sabe, contra la memoria ajena y tu historia rara vez puedes luchar. Me consolaba con la tontería ésa de que el signo de los tiempos había cambiado y era víctima de la modernidad. A la mierda, estaba depresivo, no engaño a nadie.

   Y de repente, la crisis. Crisis. Todo el mundo hablaba de ella. Economía, desempleo, tristeza. Abuelos, temerosos de perder la pensión; padres y madres en paro; jóvenes, con estudios o sin ellos, aburridos y viéndolas venir. Al final se dieron cuenta de que esa palabra tan de moda no les era desconocida, pues crisis era el estado natural de todos ellos. Mi estado natural pasó paulatinamente de depresivo y tristón a feliz moderado. Los abuelos pasearon a mi alrededor y descansaron en los nuevos bancos, algunos padres se sentaron en los bares, los más jóvenes dieron color a las esquinas y mis niños, con los que yo crecí, trajeron a los suyos a jugar conmigo. Los achucho, intento cuidar de ellos y miro de reojo intentando hacer recuento de todos aquellos que pasaron la niñez conmigo.

   Me falta gente, lo sé. Yo me hago el despistado, que no se me note. Algunos no volverán, una verdadera pena. Otros sé que ni siquiera una visita suya recibiré, siempre fueron demasiado buenos para mí. O yo demasiado malo, quién sabe.

Dani @El_Taquillero

jueves, 8 de mayo de 2014

Crítica de “À l'intérieur”



Bueno, como se suele decir lo bueno se hace esperar (y lo malo también), así que por fin llega el cuarto elemento de este blog/cajón desastre que hemos decidido emprender para desahogar nuestras inquietudes, rayadas y demás desvaríos mentales que solemos mantener con una birra (o más) delante. Soy el punto discordante, el más caótico de los cuatro, algunos me llaman freak, otros vago, yo personalmente me considero simple y llanamente una persona culturalmente dispersa... quizás excesivamente, pero no deja de ser parte de mi encanto natural.

Por mi parte, y en la medida de lo que cabe, pretendo darle un toque más lúdico a este blog y por ello la idea principal es hablaros sobre cómic, cine, música y series, pero conociéndome como me temo que me conozco, habrá entradas en el futuro de las que hablaré de otros temas o incluso suba algún relato o poema propios. En los últimos meses he continuado formandome en una de mis pasiones, que es mi cinefília, aunque bien se podría denominar cinefagia, y por ello me metí en un curso de crítica de cine. Así que, sin más dilación, entremos en materia.

Hoy me gustaría hablaros de la película francesa “À l'intérieur”, aquí conocida como “Instinto siniestro” (algún día hablaré sobre las maravillas de las traducciones de títulos), ópera prima de Alexandre Bustillo y Julien Maury, co-directores y co-guionistas ambos, quienes en 2007 sorprendieron en el festival de Sitges.

Como no soy mucho de hacer spoiler como sinopsis, os puedo contar que una embarazada sufre un accidente y pierde a su pareja, poco después y ya con el parto en ciernes decide pasar sola la nochebuena y es cuando una mujer empieza a acosarla.

Me parece destacable el uso, muy inteligente desde mi punto de vista, de los efectos especiales, el cómo nos hacen ver el accidente, ya no sólo desde el punto de vista de la protagonista sino incluso desde el propio feto, haciendo así que nos sea muy difícil no empatizar con ambos.
Otro aspecto reseñable, técnicamente hablando, son las interpretaciones de las dos actrices, pero en especial del papel de Béatrice Dalle.

Nos encontramos con que “À l'intérieur” es una joya del género slasher (subgénero del cine de terror o del thriller con la presencia de asesino/psicópata con armas básicas, como cuchillos, martillos...) y no sólo eso, sino que también es una maravilla de una de las últimas olas del cine francés, el Nuevo Extremismo Francés, películas que son “cruce entre la decadencia sexual, la violencia bestial y la psicosis preocupante” según el crítico Matt Smith y que para mi propio deleite he descubierto recientemente.

En definitiva, nos encontramos ante un thriller con tintes gores, con una recreación y puesta en escena minimalista y con excesos de violencia que no deja a nadie indiferente. Si os gusta pasar un mal trago, os invito a verla.

Ed McGuinness.